Departamento:
Santander

Municipios:
 Encino y Charalá
Temperatura: 9ºC – 21ºC

Altura: 1.900 a 2.800 msnm

Reserva Biológica Cachalú

La Reserva Biológica Cachalú está en la cordillera Oriental colombiana, dentro del área de amortiguación del santuario de fauna y flora ‘Guanentá, Alto Río Fonce’, en los municipios de Encino y Charalá, en Santander. Su área de conservación alcanza las 11.700 hectáreas (Solano, 2003). Forma parte de uno de los últimos y mejor conservados relictos de bosque de roble en esta parte del país y a la vez forma parte del corredor Guántiva-Iguaque, que agrupa 13 municipios de Boyacá y Santander.

Limita al sur con los cerros Alaska y Los Yátaros, al oriente con el cerro Bramador y al occidente con el cerro Guapotá, que divide los municipios de Encino y Charalá.

En 1996 se declaró como zona protegida y Reserva de la Sociedad Civil, con el fin de proteger bosques andinos de roble en la cordillera Oriental, junto a la fauna y flora presente en ellos, en particular algunas especies de aves y plantas únicas del país y del mundo. Antes era una gran hacienda ganadera y en ciertos sectores del bosque se extrajo madera por mucho tiempo. Actualmente, después de permitir el crecimiento natural de la vegetación y aislar las zonas del pisoteo del ganado, hay bosques de más de 20 años de regeneración.

Protege una de las principales áreas de bosques andinos, cuya vegetación está dominada por robledales de las especies Quercus humboldtii y Colombobalanus excelsa, que se encuentran asociados con especies de familias de bosque andino como Clusiaceae, Winteraceae, Lauraceae, Chlorantaceae, Leguminosae, Rubiaceae, Melastomataceae y Araliaceae, entre otras. Se caracteriza por la presencia de bromelias y orquídeas, así como por su riqueza hídrica, destacándose el nacimiento del río La Rusia.

En la Reserva se han registrado cerca de 256 especies de aves. Como consecuencia del buen estado de sus robledales, pueden verse con facilidad colibríes negros (Coeligena prunellei), changos de montaña (Macroagelaius subalaris) y la conocida perdiz santandereana (Odontophorus strophium). La Reserva es considerada, por su riqueza ornitológica, un Área de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA), dentro del corredor Guantiva-La Rusia-Iguaque. Allí viven cinco especies de aves endémicas para Colombia, una de ellas es el Colibrí Gorriazul (Amazilia cyanifrons).

Existen dos rutas de acceso a la zona desde Bogotá o regiones intermedias:

Ruta 1: Vía Bogotá-Bucaramanga. A la altura de San Gil se desvía hacia la población de Charalá, trayecto que se cubre en un tiempo aproximado de 7 horas por carretera pavimentada. Desde Charalá se debe tomar la carretera antigua a Duitama, que a la altura de la región denominada La Cantera se desvía hacia la cabecera municipal de Encino; recorrer este último tramo tarda aproximadamente una hora y media por carretera destapada. Una vez en Encino, se llega a pie hasta la reserva en un recorrido de 2 a 3 horas. Pueden contratarse mulas o caballos para llevar la carga hasta la reserva. El trayecto desde Bogotá es de 400 kilómetros, aproximadamente.

Ruta 2: Vía Bogotá-Duitama-Belén. Corresponde a un tramo de aproximadamente 250 kilómetros, con una duración de 3 horas y media por carretera pavimentada. Desde Belén se toma una carretera destapada hacia Encino, recorrido que dura 2 horas. Una vez en el municipio de Encino, se llega a pie hasta la reserva en un recorrido de 2 a 3 horas. Pueden contratarse mulas o caballos para llevar la carga hasta la reserva. El trayecto desde Bogotá es de 400 kilómetros, aproximadamente.

Clara Solano
csolano@natura.org.co

Actividades a realizar

Existe una red de trochas que cubre parte de la reserva

la cual puede ser en su mayoría visitada; hay restricciones de acuerdo con las investigaciones que se encuentren en curso en la Reserva.

Tarabita, Rio Negro

Tarabita de 15 metros suspendida a una altura de 5 metros sobre el suelo, usada para pasar el río Negro. Sistemas de seguridad garantizados.

Caminatas al río y al mirador

Baño en las cascadas y en el río.

Puedes observar especies de fauna

En particular Aves.

La Vega del Diablo

Corresponde a la zona más plana de la reserva y se encuentran los bosques a altura más baja de toda la región.

Paso entre Arboles

Sistema de cuerdas de dosel para movilizarse entre árboles. Sistemas de seguridad garantizada.

Cerro El Bramador

Es uno de los puntos más altos de la reserva y de más difícil acceso; pero se constituye en un sitio emblemático de la zona por su altura y lugar estratégico entre Charalá y Encino.

Mirador

Sitio localizado a 2.300 metros de altura, sobre el filo que separa la reserva del santuario; se observa la parte central del santuario y sus bosques, es un sitio muy especial por la exuberancia de los bosques que se observan en todas direcciones.

Río Negro

Está a 1.900 metros de altura. Se origina en la confluencia de la quebrada Cachalú y quebrada Los Cercados al interior del santuario. En su paso por la reserva es un río de aguas totalmente limpias para darse un baño relajante.

Camino antiguo a Virolín

Camino usado por la comunidad de Encino para comunicarse con Charalá a la altura de la región de Virolín. Se considera un camino muy antiguo, usado originalmente por los indígenas de la tribu Guane.

A tener en cuenta cuando se visita la reserva Cachalú

La reserva tiene un Centro de Investigaciones ubicado en la casa antigua de la Hacienda Cachalú, adaptada para recibir 22 visitantes; instalaciones para preparar comida, vivero para propagar material de vegetación nativo y red de senderos para visitar el bosque y aprender sobre la fauna y flora de los bosques andinos de Colombia.

Debes llevar:

  • Artículos de aseo personal (Incluido toalla)
  • Linterna
  • Impermeable
  • Botas pantaneras
  • Repelente
  • Bloqueador solar
  • Sombrero o gorra
  • El Puente de la Variante en la vía que conduce a Belén.
  • La Cueva de los Pichones.
  • La Piedra de Bolívar.
  • El Museo Guane de la Alcaldía Municipal de Encino.
  • Zonas de terrazas de antiguas tumbas de la etnia Guane.
  • Fincas donde pueden observarse experiencias de producción integral y cafetales entre bosques de sombrío y sistemas de transformación de productos tradicionales como los trapiches.