La capital colombiana está rodeada de importantes centros de abastecimiento que la convierten en “núcleo natural” de vital importancia para suplir las necesidades de sus habitantes. A su vez, Bogotá tiene el privilegio de contar con escenarios naturales propios ideales para impulsar diversas actividades como el ecoturismo, y la agricultura, sin contar con el enorme potencial de ser gestora de mecanismos de innovación que lleven a las regiones circunvecinas procesos de tecnificación, sobretodo en lo que tiene que ver con el tratamiento de los recursos hídricos, todo esto traducido en mayores ingresos para la ciudad y un compromiso mas acuciante en el cuidado de los recursos naturales de la sabana.
Sin embargo, todo el espectro descrito anteriormente se está desaprovechando por la descoordinación en el trabajo de las empresas públicas y las organizaciones de control que no han podido articular sus procesos de gestión con los intereses de aquellas personas que tienen real poder de decisión. El análisis profundo y detallado de esta situación se encuentra en el Documento de Políticas Públicas del Foro Ambiental, en su edición número 32. El espacio hace especial énfasis en el área de Chingaza y su gran potencial para sacar adelante proyectos de conservación que beneficien a todas las personas que habitan el lugar. La atenta lectura de este informe dará mas luces acerca del diagnóstico que se presenta y sobre el trabajo que aún falta por hacer.
Sus donaciones nos permitirán continuar con nuestros proyectos y programas de conservación